domingo, mayo 28, 2006

Adjetivada

Sus amantes dicen que ella es… simpática, sencilla, humilde, inteligente, guapa, incluso preciosa, delicada, elegante, generosa, buena gente, jovial, alegre, comunicativa, social, rebelde, amable, comprensiva y empática, estilosa, soñadora, rara, perspicaz, sufridora, liberal, valiente, arriesgada, educada, encantadora, sincera, razonadora, serena, habilidosa, activa, sensible, sentimental…

Sus detractores dicen que ella es… estúpida, soberbia, elitista, lissta, incluso listilla, que su belleza no es para tanto, algo bruta, hortera, egoísta, incluso egocéntrica, que tiene una pizca de maldad, taciturna, funesta, cotorra-parlanchina, asocial, casi antisocial, conformista, descarada, incomprensiva y anempática (aunque no exista el adjetivo), con un estilo peculiar y cuestionable, terrenal, normalita, empanada de la vida, quejica, conservadora, cobarde, retraída, descarada, borde, falsa, testaruda, desquiciada, torpe, perezosa, sensibloide, sentimentalista…

A veces, entre los dos grupos, trafican con los mismos adjetivos y aparecen en ambas listas.

Ella, sin embargo, que es el sujeto adjetivado, cree que es una mezcla reconciliable o irreconciliable de todo lo mencionado o no mencionado, anteriormente o en un futuro.



martes, mayo 16, 2006

Queremos tanto a Lolo

Todo el mundo quiere a Lolo. Queremos tanto a Lolo... Si Cortazar le hubiera conocido, hubiera mandado a Glenda a la mierda. Lolo es el querido por todos, o era.

El amigo de los niños, la locura de las chicas, el chulillo con trasfondo, el semi revolucionario intelectual, el de los conciertos de rock, Lolo el extremo duro, Lolo el suave, el celta corto, Lolo, el inteligente, el lector, el simpático, el orador, el dialogador, el jugador de fútbol con una técnica y un estilo incuestionable, Lolo, es tan buena gente, Lolo lo da todo por los demás, Lolo: Don Perfecto.

Lolo es la ajustada definición de héroe de barrio y posteriormente, de héroe comarcal. El timbre de Sant Andreu sonaba cada dos por tres, le venían a buscar, chicas o chicos, para cualquier cosa, ir a la Lira a echar un futbolín por ejemplo (él siempre elegiría los blanquizules). En Sant Jaume se oían gritos que le apelaban para salir a jugar a la calle, a lo que fuera, al escondite, a fútbol, al equipo A: Lolo, el coronel Smith. También lo sería del héroe familiar. De hecho, era mi héroe hasta hace apenas un año.

Lolo, el hermano mayor, el hijo perfecto, el novio modelo, hasta que en un e-mail me confesó que ojala que nunca tuviera un novio como él, hasta que empezó a obviar a mi madre, hasta que se olvidó de que tenía hermanos, o casi.

Un día se casó con una mujer y tuvo un hijo. Y ya no sé muy bien que fue de él. A veces me parece verle de lejos, a ratos, u oír su voz psicofoniada por teléfono, algún mensaje de móvil borroso o algún pase de la muerte entre líneas que siempre acaba en gol, porque como las coloca, el tío.

domingo, mayo 07, 2006

Diferentes día de la madre




Salgo a la calle dispuesta a comprarle un regalo a mi santa madre, después de que los calzonazos de mierda de mis hermanos se desentendieran de ello. Pasear el coño de sus novia-mujer es una ardua tarea en un sábado cualquiera, no tienen tiempo para nada.

Ando Sicilia a través, escucho:

- ¿Qué me vas a comprar para el día de la madre, eh?- dice la madre, con rintintín.
- Café –responde la niña.
- ¿Café?
- Sí.

La madre, con cara de extrañada, sigue andando con su hija de la mano.

Sigo Sicilia, cruzo, quiero ver nosequé que me ha llamado la atención en la otra acera. Escucho:

- Vamos, que te voy a comprar un potecito de colonia, dice la chica joven a una señora que caminaba a su lado.
- Anda ya, no tienes por qué.
- ¿Cómo que no? Tú sí que eres mi madre, y no la otra.

Continúo Sicília hasta que llego a la tienda de complementos. Dilema: ¿Le compro lo que a mí me gusta o lo que a ella le gustaría?

- ¿Le ayudo en algo?
- Sí, bueno, aquí estoy con mi dilema de siempre. A ver, estos pendientes… a su gusto, y este pañuelo, al mío.

Hoy se lo he dado, mis hermanos no estaban, jugar a fútbol el domingo es una ardua tarea, no tienen tiempo para nada. Ella se ha ido Sicilia en adelante feliz, con sus pendientes y mi pañuelo, por primera vez en lo que llevamos de año me ha dicho bonitamía. Yo de mientras me he imaginado a una madre perfumándose orgullosa y a la otra, moliendo café.

viernes, mayo 05, 2006

Me siguen dibujando...



De regreso. Aviso que estoy a puntito de volver al melodrama, esperen unos días, en breve voy a parir una sartá de miserias increible.

Fea, fea, fea.De mientras, os posteo con un nuevo dibujo de mi persona, esta vez de la mano de Chema. Queridos bloggeros, multiplicad esa belleza por tres millones y aparecerá mi rostro. No me pudo hacer más fea porque no pudo, pero el chaval es ingenioso y del cuello hacia abajo le quedó un dibujo muy apañao. Por cierto, qué manía con retratarme siempre con gafotas!

En construcción. Les pido disculpas por el desorden del blog, está en fase prueba. Estamos experimentando con fotos y tal. (sí, todos sabemos que ese depuntillas azul queda horrible, por no hablar de la tipografía, pero lo cambiaremos). Con el navegador FireFox se ve mucho mejor. A ver qué tal queda.

martes, mayo 02, 2006

Oiga doctor

Oiga doctor, devuélvame mi depresión
no ves que los bloggers se apartan de mí
dicen que no pueden consentir
esa sonrisa de idiota.

oiga doctor, que no escribo un post
desde que soy feliz

(...)
¿sabe que algunas cosas
que imaginaba odiosas
están muy bien?

etc.

He tenido que recurrir al gran Sabina, y creo que es la primera vez que pongo un post en este blog con algo que no es mío (salvando aquel de los fragmentos de Rayuela). Próximamente, prometo escribir sobre alguna miseria mía, os lo juro. Hasta entonces, queridos bloggers.

Besos y abrazos

lunes, abril 17, 2006

Amar, por no decir querer, por no decir estar


Amar es que te metan mariposas estúpidas por el ombligo de la barriga y te estiren para que te salgan por el ombligo de la espalda.

Amar es odiar las cremalleras que están cerca de su cara y que te arañan al acercarte.

Es que dos niños adopten a la langosta gigante del puerto de Barcelona y que se vayan a vivir con ella a una isla desierta, después de haber perdido a sus dos hijas, las lagartijas con bigotes dalinianos.

Amar es ver en el techo lombrices metiéndose en la tierra seca, desde la cama, hacer del suelo el techo, de la tierra el cemento, de la cama el nosequé.

Amar es no aborrecer a alguien después de haberle tenido, literalmente, ochenta y una horas encima.

Amar es decir: “Contigo iría hasta al Museo del Barça”, es decir: “Lo único que no haría por ti es nadar en una piscina llena de serpientes”.

Amar es que te limpien el clítoris lleno de sangre con un pañuelo de papel.

Es darse cuenta de que cuando se está junto no se comparte el tiempo y el espacio, y los rincones, como ingenuamente se creía, porque directamente, ni existen.

Amar es no quedar retratado en fotos o videos, porque es ser intangible, es ser etéreo, es ser un trozo de maldito cielo.

Amar es adorar el aliento a cebolla durante diez horas.

Amar es hacer que el agua que se evapora del mar vaya directamente a tus ojos, y sentirte nube por un día, sentirse grifo, fuente, manantial, es sentirte estúpido, y al final, regadera.

Amar es nadar en la hidrofobia, chocarse con las palomas.

Es quitar los poros, no penetrar hasta en ellos.

Es acodarse de lo que es besar a alguien mientras esperas el metro.

Es hacer y decir lo que odias que hagan y digan los demás.

Amar es adorar las barbas de color negro, amarillo, marrón y blanco.

Amar es que te arañen sus rizos, es chupar hasta la sangre, es pellizcar las pestañas, entregar incluso el estómago.

Amar es secarse las pupilas con pañuelos llenos de besos, es tirarse por un tobogán de hierro y caerse a un lago de agua verde donde se comen, a coletazos, los peces vivos.

Amar es escaparse por las noches y dormir en las setas llenas de orín.

Amar es pensar en cerrar tu blog porque ya no tienes ninguna miseria que contar.

Amar es ver con el otro In the mood for love y no poder ni mirar, ni oír.

Amar es mirarse y mover rápido los labios sin voz, es leerse las uñas, adorar las manos, es besar los dedos y desear que sean más grandes para llegar más lejos, más adentro.

Es sorprenderse por lo bien que encaja el triángulo de tu cara en el hueco de su clavícula.

Amar es encajar, entrelazar los dedos y creerlos metáfora, creerlos sinécdoque.

Es comer sidral de la boca del otro, es tener una sed que no se termina, es odiar a los miserables que no le han amado antes.

Amar es decidir, de una puta vez, quedarse con el bueno de la película.

Que los demás crean que has perdido tu veneno, tu acidez, tu sonoridad.

Es sentir cosas que creías que habían desaparecido de la capacidad humana, es contarse cuentos en la cama a las siete de la tarde con un chupete ladeado en la boca.

Amar es mirarse con seis ojos, comerse con cuatro bocas, quererse con cien estómagos
Es hacer el amor con la nariz, con los pies, con la saliva.

Es escribir la lista de la compra en una servilleta y poner “no me hace falta nada”.

Amar es cambiar la luz de una ciudad, la percepción de lo grande y lo pequeño, de lo profundo y lo superficial.

Es un exceso de glucosa en la sangre
Mares de Colacao
Lagos de café con leche
Océanos de Fanta de limón
Ríos de Cocacola
Volcanes de salsa brava

Amar es darse asco, como me lo estoy dando ahora mirándome desde fuera, como os lo daré a vosotros en el instante en el que lo leáis.

En definitiva, Amar es no querer mirar desde la vía uno la vía cuatro cuando el tren se va, es llorar de cara a la pared, de cara a las vías vacías, es imaginarse como se mete en el vagón, como se sienta, como mira por la ventana, cuando para ver la imagen, sólo tendrías que girar tu cuerpo ciento ochenta malditos grados, es decidir coger el metro cuando escuchas, a lo lejos, que el Estrella se va. Odiar y amar a la vez la estación de Sants.


L&B

lunes, abril 10, 2006

Esperando a un mesías

No, no espero un amor redentor ni a un profeta mesíaco (para eso tengo ya a Carod Rovira) que me rescate de mis miserias. Quiero que un/a EXPERTO EN HTML O EN MODIFICAR LA PLANTILLA DE BLOGGER entre en mi muy querido blog y me ayude a superar estos obstáculos que día a día me hacen la vida imposible.

No sé cómo poner links

Ni como coño cambiar la palabra "comments" por "astilllas", por "puntillosos", por lo que sea. ¿No queradía genial: 4 puntillosos en vez de 4 comments?

Mi contador, que contaba valga la redundancia con 5300 visitas (para mí, muchas) se ha puesto a cero, me encanta.

No sé como poner en la cabecera una foto fantástica que personalice más este sitio.

Como podéis ver, el mundo blogger conspira en mi contra. Si hay algún buen samaritano que quiera hacer su acción heroica del mes, ruego que se ponga en contacto conmigo.

Gracias.

viernes, marzo 31, 2006

Gafas asimétricas


Como me moría de envidia porque Rosa (palito polo) dibujó a Aizún y a mí no, le he incitado así como el que no quiere la cosa a que me dibujara a mí también.
Con gafas asimétricas, cara de pan, lunares que parecen una mordedura de vampiro y pelo a lo Cruella de Vil, pero me ha dibujado.
Gracias Rous:*

lunes, marzo 06, 2006

Llueve en rincones diferentes

Tú, en un rincón del mundo, y llueve, y llevas paraguas sin querer llevarlo porque te agobia, así que coges y a la primera de cambio lo tiras en la papelera, y sigues, miras hacia el cielo ajustándote el cuello de una gabardina, no sé por qué llevas una gabardina, si tu nunca llevas de eso, y es de color beige y se ven, al fondo, las rayas de tu camisa. Caen las gotas por tus rizos, y después por el cuello vertical de la gabardina, y llueve, y miras al cielo, y sigues andando por la calle, pensando en que en ese rincón siempre llueve pero que lo has aprendido a llevar. Se acercan dos negros y la acera es muy estrecha para pasar los tres, y tú sin pensarlo desciendes hacia la carretera y te da por pensar en planteamientos de territorio que hasta entonces no habían ocupado tu mente, de etnias, de no sé que historias, y después te paras, y piensas en mí, en yo…

…Yo, en otro rincón del mundo que no es el mismo que el tuyo, por esas cosas que pasan de no coincidir ni en tiempo ni en espacio, o si en tiempo pero no en espacio, ya sabes, esos planteamientos de tercero de la ESO que se repiten a lo largo de nuestro juego de vida hasta aburrir. Pero yo estoy en este rincón, y llueve, y odio que llueva porque me estropea el pelo y he cogido un paraguas endeble cuyos hierros se retuercen, y me agobia llevar paraguas y los chubasqueros me parecen horteras, así que lo tiro en la primera papelera que pillo, que no tendrá la misma forma ni el mismo color que la tuya porque estamos en espacios distintos: la mía es gris oscuro, cilíndrica, llena de agujeritos, igual la tuya es verde y tiene capucha, o es una bolsa amarilla sin fondo. Y como he mandado a la mierda al paraguas asqueroso no me queda otro remedio que ir sorteando los huecos de los balcones, y lo tomo como un juego infantil: ¿A qué no me mojas el pelo? Chincha rabincha, yo corro más que tú, lluvia, yo caigo más que tú, y más lejos, y hoy, no me pillas.

Pero la lluvia nos cae, y jugando a ser cronopios rebeldes, nos da igual. Todo se solucionaría con un bonito final donde uno es el paraguas (con un dibujo cielo azul en el interior) del otro, donde nos convertimos en el chubasquero estiloso del otro, donde, los dos, nos mojamos bajo la lluvia. Pero no…

…Pero cada uno en nuestro rincón del mundo escucha de fondo la banda sonora de In the mood for love, Jumeji’s Theme, y nos entran ganas de llorar, porque llueve y estamos solos. Y no lloramos porque nos sentimos estúpidos haciéndolo, débiles, indefensos, criajos de dientes de leche, pero con las gotas de lluvia, nadie se daría cuenta, ¿lo entiendes? Nadie se daría cuenta.

miércoles, febrero 22, 2006

El rastro de tu sangre en el Depiline

He vuelto a ver la sombra de la muerte surrealista, en serio.

Paredes naranjas, azules, techos verdes, grises, un gotelé a lo moderno, pósters en las paredes, masajes de chocolate, qué bien suena eso, me comería a mí misma, fotodepilación, buena idea, cuánto pelo, sí, una selva, no, me refería en la cabeza, ah, también. Yo también tengo, ya, ya veo, muy bonito. Ras, Ras, Ras. Zas, Ah, perdona, No, No, todo es psicológico, no te preocupes. Marga puedes venir, hay una zona difícil.

Tensión. Es su primer día.

Viene la otra, ras, ras, zas. Noto algo raro y veo de repente dos caras de asombro, terror, preocupación mirándome el mismísimo centro del universo (del mío, al menos). Llama a Carmen. Ya eran tres. Tres personas asombradas, aterrorizadas, preocupadas por mi zona c, de centro y de coño. En ese momento, os lo juro, pensaba que iba a salir la cabeza de un alien o del segundo hijo de Dios por mi agujero de oro. Pero no, un chorro de sangre, increíble, de esa roja, pero de ese rojo feo que tiene la sangre superficial, no ese granate precioso, no, rojo tomate. No, la regla no puede ser, imposible. Sangre, sangre, más sangre, dos gotas de sudor, dos caras pálidas, no, no puedo con la sangre, me voy, yo también me voy y me dejan allí sola con la otra.

Qué surrealista, morir desangrada en una clínica de estética, esto es curioso, me encanta. Y yo me reía mientras las otras sudaban.

Esto es una “verruguita”, entre la zona C1 de coño, y la zona C2 de culo. ¿No te la habías visto? No, no suelo mirarme con el espejo esas zonas, lo siento. Me han depilado una verruga, esto es genial. Ponle polvos de talco, a ver si se para, ¿polvos de talco? ¿Queréis que muera de una infección? El chorro de sangre no paraba y yo iba tintando papeles y papeles, trae otro rollo, no os desmayéis por favor, bastante tengo con desangrarme. Llaman a la sheriff del lugar y consigue, por fin, cortarme la hemorragia, después de ponerme un líquido que pinchaba, os lo juro, pinchaba mucho. De hecho estuve buscando la aguja posteriormente, pero ni rastro de ella.

¿Tengo que ir al médico a que me la queme? ¿Mañana mismo? No, no, es imposible, mañana no tengo tiempo de ir al médico, tengo clase, francés, danza del vientre, juega el Espanyol la UEFA y tengo la fiesta de disfraces en casa de Marta, no hay tiempo para que un médico que queme una verruga, lo siento, hacedme algo para que no muera y os lo agradeceré eternamente.

Cremitas, bombones, compresas de regalo, euros de descuento, mimitos, sonrisas, caricias, pobrecita, cuídate, vuelve. Sí, cada vez que quiera depilarme una verruga vendré, no os preocupéis, gracias, gracias, adiós.

Hubiera sido una muerte curiosa y bonita, surrealista, hubiera salido en Gente y toda mi calle se habría enterado, por eso a mí me gustaría pensar que morí una vez allí y dejé, para siempre, mi rastro de sangre en el Depiline Center.

viernes, febrero 10, 2006

Llueve barro otra vez

Salgo del examen de historia del cine y me dirijo hasta el parking pensando aún en "¿hasta que punto el cine puede ser surrealista?" (completamente, hasta el punto álgido *)

Veo que ha llovido barro otra vez. Mierda.

Mi coche está totalmente enguarrado, menos mal que es de un color de los que yo denomino un "comemierda" y no se nota en exceso, el de al lado también está deputapena, están separados por escasos veinte centímetros.

Me detengo. Los miro, calculo el hueco para pasar. Hay mota, gotas, marrones.

No hay ganas de filosofar. Me quito el abrigo, es blanco, blanco roto, lo único que me importa en este momento es que no se me ensucie.

No siempre llevo las mismas gafas.


*Reflexión cronopial posterior

miércoles, febrero 08, 2006

Gotas, motas, marrones (creo)

No puedo ignorar esta ventana.

No sé si me arrepiento de haber borrado las marcas de barro que había sobre ella. En cada mota, en cada gota, había una reflexión: sobre ti, sobre que enestaputasociedadsuciedad llueve barro en vez de agua, sobre que un día próximo en vez de gotas marrones lloverán unas verdes y radioactivas que se comerán el cristal poco a poco y después a mí, sobre en que si te echo limpiacristales y luego te refriego bien fuerte con un trapo de algodón, tu también te borrarás.

Cada mota, gota, marrón se me antojaba como un objetivo de cámara que me estaba enfocando a todas horas, por dentro y por fuera, al que yo hablaba imaginando algo, alguien, detrás (que a su vez me miraba y me hablaba en aparente silencio)

Casi me caigo de un cuarto intentando limpiarlas.

Pero es que limpiar y borrar es un salto para valientes, que hay que hacer desde lo alto y dejarse caer
caer
caer
y si en la caída chafas algo, mejor.

Hoy la ventana está limpia (alguien me recomendó que lo hiciera, alguien que me da besos abstractos :*) y así puedo ver lo que hay detrás de ella, o delante: hay aire, creo. Hay luces, que a eso de las seis y media, se encienden como puntos suspensivos (*). Hay carreteras blandas, árboles marrones, y cemento azul, y cemento amarillo, y el Ikea, y el Conforama, y el Carrefour, y el Decathlon, y el Pc City, y el Aki, el acá y yo. Hay cajas y letras de colores. Hay alguien que viene desde lejos, al que veo avanzar, cada día, un milímetro. Un cronopio, (**) creo, lo reconozco por el asterisco azul que lleva encima de la cabeza.

Os avisaré cuando llegue.



Creo que hoy es 8 de febrero.

(*) por ti, Marina, otra gotita, pero esta translúcida, que no transparente, a la que a veces también veo en mi ventana :)

(**) el rey de los cronopios, creo.

sábado, enero 21, 2006

En las pesadillas también pierdes 21 gramos

Quería enviarte un mensaje, pero el móvil tenía lepra, se le caían las teclas, la batería, la luz de la pantalla apenas parpadeaba… Quería decirte que estaba teniendo esta misma pesadilla después de ver 21 gramos, que me había revuelto entera, que me dolía el estomago, que vinieras conmigo porque esto sola no se me podía pasar…

Fotografiaba el suelo, lleno de botones, y de flores de plástico, de madejas de lana y de ropa, mucha ropa, montones de ropa, lo fotografiaba porque creía que parecía una composición kandinskiana y me moría por enseñártela para que analizaras ese revoltijo… torbellino interior, mientras oía que mi madre hablaba con una prima del pueblo que había venido de visita, mientras yo odiaba esas visitas, fotografiaba.

Una calle de San Andreu, mi hermano, mi móvil con lepra, Mario no me funciona el móvil, ¿Por qué vamos por esta calle estrecha? Porque en esta dirección hay un parque, ¿para qué quieres un parque? Para que me cure el móvil.

Postales, posters, en blanco y negro con fondo beige, algunas cosas en rojo, una madre que se agacha, le da algo al hijo… un jardín, árboles con espinas que matan al padre, panorámica descendente más travelling horizontal.

Quiero decirte que estoy teniendo una pesadilla porque he visto 21 gramos, pero el móvil no me deja, mis manos se deshacen y voy hacia un parque, pero tengo el coche aparcado en una cuesta imposible.

Me despierto.

Sudo.

Me desnudo.

Te veo durmiendo. No tengo más pesadillas.

sábado, enero 14, 2006

Pollo con lágrimas sur le pont

No, hoy no eran espaguetis recalentados con salsa de nísperos. Era pollo con lágrimas. No hay fiesta en la cocina, será que no has vuelto, pero te oigo hablar, y te respondo, y me oyes, y me respondes, y aunque no estés aquí, siento que la conversación es fluida.
Será que no me apetece comunicarme con mis mejores amigos, ni con extraños, ni con vecinos, ni con la ropa mal tendida, ni con los platos sin lavar, ni con los zapatos de terciopelo llenos de gasolina, ni con el móvil sin sonar, ni con muslos de pollo a la salsa lacrimógena. Y de postre: mandarina seca.
Hoy me he levantado más radical que nunca, dicen. Pero es que hoy es la fundación del asco, para sorpresa de pocos y desidia de muchos.
Será que hoy no estás y te echo de menos, aunque sé que no es la solución.
Aunque sólo sea ese día.
Estaré esperándote sur le pont, con una boina negra. ¿Saltamos los dos?

sábado, enero 07, 2006

El vacío que ha dejado el ya inexistente níspero de Jose maría





































Pues ese es el vacío que ha dejado después de que lo arrancaran. Todos están muy contentos, dará claridad al pasillo, ya no habrán más avispas, ya no ensuciará más con sus hojas ni atraerá a los putos pájaros.

Pero yo me quedo sin los nísperos de Josemaría

Aunque eso no importe a nadie

Todos están tan contentos

...

miércoles, diciembre 28, 2005

Algo que se escribe y una amiga te hace dar cuenta de que no debes enviar pero que como te ha quedado bonito, lo publicas en tu blog

Hace un par de semanas pensé que podría tener un pequeño detalle contigo, lo sentí así, tal cual, algo como un regalo de una amiga poco invisible. Empecé a releer Rayuela sabiendo que tú no lo harás tal y como te dije que, por favor, lo hicieras, y a sacar los fragmentos que yo creía más especiales, en los que aparecen la Maga y Horacio de una manera que hace sentir. Maga, Maga, Maga, tan frágil que llora migajas de pan.

Pero después desinflé ese pensamiento, al recordar que sé que las palabras que salen de mí, al llegar a ti pierden su sentido, su valor, su contexto, todos sus sentimientos, y que por lo tanto, con las de Cortázar, Horacio, la Maga, podría ocurrir lo mismo. Tantas son las cosas que he escrito y no has leído, Iván, pero mejor así. No sé por qué tus ojos no saben leerlas, tu cerebro no las puede procesar con el mismo sentido, y tu nosequé interno se hace el loco para que no le entre nada. Lo mismo pasará con esta introducción, al escribirla sé que cuando tú la leas será como si se quemaran en un incendio de un bosque imaginario provocado por un despiste de un duendecillo haciendo una hoguera para alumbrar a una duendecilla a la que quiere conquistar. Pero aquí están, tan huidizas como siempre, las palabras, digo, que se escapan y se van contigo, supongo que ellas te quieren más que yo. Siempre les da por grandificarlo todo y hacerlo más profundo de lo que en realidad es, ellas son así de idiotas, como la mano ejecutora que hay detrás.

Ya no he seguido extrayendo nada de Rayuela para ti.
Pero esto es lo que hay

Y es que no tienes la culpa, Iván, tu eres así y yo asá, lo malo es que ambas maneras de ser son muy iguales aunque parezcan tan diferentes. Sólo les separa una vocal. Y el así y asá mientras más lejos, mejor.

Fragmentos especiales de Rayuela. Julio Cortázar

“Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da cites precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico”

“Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que ansiábamos para encontrarnos”

“y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro”.

“Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Mas tarde te creí, mas tarde hubo razones, hubo madame Leonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras. "Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts." (Una pinaza color borravino, Maga, y por que no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo.)

“Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo- Maga que era la torpeza y la confusión”

“Dejábamos las bicicletas en la calle y nos internábamos de a poco, parándonos a mirar el cielo porque esa es una de las pocas zonas de París donde el cielo vale mas que la sierra. Sentados en un montón de basuras fumábamos un rato, y la Maga me acariciaba el pelo o canturreaba melodías ni siquiera inventadas, melopeas absurdas cortadas por suspiros o recuerdos”


Hasta aquí llegué, no son muchas páginas, ves, me di cuenta a tiempo.

Lo publico porque me ha quedado bonito, dicen por ahí y porque sé que tú no lo vas a leer. Seguro que ni siquiera te acuerdas de que tengo un blog, pues imagínate perder cinco o seis minutos en leer algo de vez en cuando. Estás demasiado ocupado enamorándote cada segundo un poco más de ti mismo como para hacerlo. Y si llegas, Iván, esta es sólo una cosa más de las muchas que te he escrito para mí.

miércoles, diciembre 14, 2005

¿A dónde van los ...?

- ¿A dónde van los puntos suspensivos?
- Al humo que se escapa de tu cigarrillo.
- A veces me dejas sin palabras.
- Tú a veces me dejas sin puntos. Como cuando dices que el amor no se va, que se arranca, o se pierde como se pierden los mecheros azules y pequeños.

L&B again.

miércoles, diciembre 07, 2005

Aleix ya ni me mira

O igual, la que miraba, era sólo yo. (y él se extrañaba)

sábado, diciembre 03, 2005

Juego: "Hoy me hago pasar por..."



Lolita, sí, de Kubrick, una de las películas en que se saca más partido a la sensualidad juvenil, casi infantil. ¿A quién no le pone la escena del caramelo? ¿Y la de la mecedora? Ríete tú de esas fantasías sexuales con Nueve semanas y media, con lo asqueroso que es tener reseco todo ese potingue en tu cuerpo.

La cosa es que tengo ganas de un buen polvo, hace mucho ya que no siento algo así, aprovecharé algo de los pintores que rondan por casa para proponerles algo, y hacer una escena de película: el rodillo deslizándose por mi cuerpo, esas gotas de pintura haciendo un mosaico por mi vientre… Después, proponerle ir a tomar algunos tequilas, sin excusas que valgan, le conduciré al lavabo, juego de sombras y humedades, y le susurraré al oído que demuestre qué sabe hacer con las manos además de pintar. Eso sí, sólo sexo, quemaré su tarjeta de pintor, porque sino luego te lías, acaba siendo una serie de polvos, descubres que tiene novia y se te ha jodido todo. ¿Se puede separar esa amistad sexual del amor? Es difícil. Bueno… voy a decirles que me pinten algo.

Lo de Lolita… porque con quince años llegué a pensar que era una ninfómana y me sentí algo identificada. Lo único que no me cuadra es que, yo, nunca he estado con un chico tan mayor, sería una Lolita invertida, pero eso es algo que contaré otro día.

sábado, noviembre 19, 2005

Tócame las pestañas mojadas, pobre Rocamadour

- ¿Quieres tocarme?
- ¿El qué?
- Las pestañas mojadas.
- ¿Por que están mojadas?
- Porque Rocamadour se muere.
- ¿Crees que llego?
- Si estiras un poco el brazo, sí.
- Sí, es cierto, te toco la cara.
- ¿Y qué notas?
- Tu cara
- ¿Y que más?
- Que esta un poco mojada.
- ¿Por qué?
- Parece que has llorado
- Sí, porque quiero tanto a Rocamadour y se muere…
- Podrás quererlo igual.
- Igual vivo que muerto, pobre Rocamadour.
- Qué cosas
- ¿Y qué hacemos ahora?
- Depende de si estás o no.
- Supongamos que estoy, ¿y ahora qué?
- Hacemos lo que tú quieras.
- Lloramos.
- No tengo.
- Lágrimas.
- Sí.
- Te presto algunas.
- No.
- Desagradecido.
- No me tengo ganas.
- ¿Y a mí?
- No soy capaz de saber qué son las ganas
- Vámonos a dormir.
- Me parece bien.
- Cierra los ojos. Cierro los ojos. Y ya.


L & B